domingo, 26 de mayo de 2013

BRINDIS  DE  LA  Z

Brindo por ti  Flaco Sevilla
 a beberme una copa de sangre de tu  manzanilla.
Brindo por ti, chamuscandote   gasolina al sol
diablo, para dormirme las eses, en tus bucles lacios
de poeta,  desgarbando  el aspaviento.
Tus etcéteras  al viento son un calamar de arroces,
que solo  te dan  voces de  noche,
y  roces del  solo de piano que  busca otros labios,
con su liga, anestésica mascara 
que  ama  ojos de coche  con  faldas.

Brindo por ti, contigo o  sin ti,
Flaco Sevilla, para leer la cartilla  de las noches  de perros.
Brindar como dos cencerros de  espanto,  esparto
sin  lanzas,  para tragar alabanzas   que nos  dejen
en los huesos  de hierba.
Esqueletos  de santos  borrachos, nos darán las gracias
por no traer más desgracias a las  chicas, los gatos,  los viejos.

Este es el brindis de la Z, en la espoleta  esculpida
en  gatillos  muertos, dormidos, mordidos  de blanco,
los dos en nuestro banco  de pieles  sarnosas.
Pieles  deudoras de farmacias  , viento de estanco,
tabaco  sin luz, para fumarnos las horas  del vicio, del diente,
por no  toserles  relente  a  chicas, a gatos, a  viejos.
Este es el brindis de la Z, que es una veleta de alcohol
coqueta   canción  en tus manos.             



APHU  

2012-11-11

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