viernes, 17 de mayo de 2013


CUANDO  UN  MENDIGO…….


Cuando un mendigo me asalta por la calle,
me inunda la ira, me entran las ganas de decirle
que vaya a pedir al retiro de Rato, de Blesa
para que les dé , qué menos, un helado clesa.

A  las puertas  herreras
de la marquesa  Gilde de los Inocentes.

Que visiten  el paraíso de los amos de la fábrica de hielo y fuego:
a  las puertas de sus chalets con jardines-finca,  de avifauna agradecida.
Son el  complementario  signo  de una modernidad, socializado cóctel.

A las jubilaciones de Zapa, zapapateadas sin prodigiosos talante,
pero con talentos.
Que no me miren a mí, que no tengo curro estable, ni establo.
Que no tengo ni  para un alquiler medio decente.

Que miren a Bonos, que son un cheque al portador de sonrisas al sol,
que más calientan, fondeadas inversiones de acreedor  peluquero.

Que miren a gente  que me rodea, que dicen gustar del liberalismo,
y  quedan absortos  del arte conservado en países  de  estatuas
currantes, sus palacios antiguos  de pagina abierta,
sus iglesias de todas las edades  mirándonos con sus ojos  de escondite.

Mientras aquí, su amada  liberalidad politicíaca,
no derruye  rancias, horrísonas,
inhumanas  construcciones ilegales,
sino edificios que  molestan por su  belleza demasiado disonante
para  mentes  mediocres  de fondo,  pero forma culterana,
que solo  persiguen  vil metal,
y llega a esperar paciente, a presenciar la ruina de sus presas
acechadas, que un alcalde casi comunista
fue el único capaz de enamorar, y hacer amar  su vida.
E  impedir que los Don Draper jugaran ya entonces con el arte
a  base de su liberalismo de Monopoli.
Y  jueguen aun mas ahora todavía, con el beneplácito 
de la parte del ámbito social, que se ríe de lo hortera,
pero se lucra con la otra mano, de toda esa  porquería
que no es  alfarería  popular, 
sino diseño de fabrica dolarobótica.

A ellos les  espeluzna el campo: “qué horror el campo”, te dicen,
lleno de hormigas, y sin un rascacielos  para  trepar
como  King-Kongs  compulsivos de alturas  potentes.
Trepando por  deporte, y por  vicio  de  llenar mas bolsas,
para  reunir muchas  más calderillas 
con que apaciguar  mendigos sin fin.

Les espetaría  a los miserables de la actual era ,
por qué no se levantan contra los gobiernos de esta mugre.
Que les trae y les lleva de una ciudad a otra, en caso de fasto floral.
Lo  hacen  esos que les dan la mano confundida, pensando que es correspondida:
y  en verdad siguen siendo ambas, una mano de pedir.
Aunque cosas tan distintas, como agua y sometimiento.

Que vayan a pedir a la galería que me maltrató tan educadamente,
y  que pide y pide y pide, a todo el que se acerca a su fauces.
Pero no da más que promesas sin puedo ni quiero,
sin agarraderas de alcándara,
porque están posados en un billete de 500 euros cada  socio,
al que le cambian el agua cada día, sin dejar una gota para nadie.

Que vayan a pedirle a Rouco, que vayan, que tiene muchas Cáritas,
treinta por ciento del estado.
Que vayan a pedirle rescate al Estado, a los bancos.
A que les den un banco cívico, 
un banco malo como los malos del oeste,
un banco ético, otro sindical, agrario, laboral, emocional, sentimental.

Que le vayan a pedir aves granívoras a Rubalcaba, que comen de su mano,
por un puñao de trigo embarrado. 
O  un buen vino a FG,
una joyita, un bonsái para dormir a la sombra
del mini  verano  de Madrid.
Un Ribera del Duero y no muero, a Joshe Mari  Azalgo.
Que haga algo Aznar,
que les bombardee muslos de pollo y arroz
desde las bases  FeGoZapadoras que les prestan
a los arbushtos y a los cowboys.

Que les den los yanquis, encantados ellos,
revólveres  para suicidarse a la moda,
como un deporte de riesgo.
O cuchillos carnivoros de psicosis, 
para rajoyarse un pico de cenizas
de las barbas del Midas de la politica reality-diseño.
Que monten bandas de cuatreros, y vendan a manta
videos con la mentira política  que han hecho los Alfa
con su vida  de  falsos mendigos,  cuyo lux  no salva a nadie.

A los que sus espectros  esclavos miran con ojos perdidos.
Espectro de votantes, toda una espectral  huestia vagabunda.
Una huestia  -ejercito, de Batalla Final- ante las puertas
de la oscura  Bordor, Bankior,  PPSOECOR-TEINGLES,  ZARADECOR.

Y a los que han convertido en un reality de sordomudos,
nuestra vida atolondrada y cobarde,
de nuevos siervos del globo y la burbuja.

Los globos, dos globos, tres globos, 45 millones de globos,
que soplan y soplan  para que otros sigan
en su aire refulgente, cornucopias de vedette.

Todo eso que hacen para  no poder encontrarse  cara a cara a un mendigo,
con la pistola, el hacha de bonsái
la lanza de hueso de pollo,
el discóbolo que afeita gargantas mentirosas.
De encontrarme a mí  lleno de harapos de vino,
con el pincel  dibujándole un  colmillo,  o una muela
sin corona, a miss mentiroso fin de siglo.

Y el cuchillo que escriba en el suelo, toda la amargura
de poblaciones enteras traicionadas, como  mendigos  de futuro.
Y derrotadas hasta ahora, momento en que empiezan
a  aprender, que contestar en alto,
es mucho más libre que votar en bajo.


APHU
2103

No hay comentarios:

Publicar un comentario