martes, 21 de mayo de 2013

PASTORCILLA DEL ROCK

PASTORCILLA   DEL   ROCK



Hola ¿eres tú?,  fabrica  nube de mis sueños.
Eres  tú, aquella vocecita, que soñé montando al Unicornio,
como el agua de mi fuente.
Cuánto  quise tu esencia, tu virtud  estebella,
la etérea  onda de argán  en tu mirar oleico.

¿Eres  de veras  el  hada  que esconde  en  su  Hyde
a  la Jeckyll  brujilla?

Ya  no existen  las  hadas,  y tampoco  creo  en  brujillas.
Solo  sois  sombras  entre  luces,  luces de sombras,
como nos  pasa  a todos:
que  os comeis, nos comemos a la vida,
y tú también te la bebes  y te la comes
acabándola en tu cuerpo, como hurí de Somalía.

Y eres, como  somos todos, comidos;
como  todos  somos,  gusanos  de gusanos,
hierba  de tierra, y tierra de  hierba.

Dónde  bailas,  dulzaina  aurea de Penélope desmaquillada,
que conocí  volviendo  de paseos  faldicortos  por el bosque,
entre  faros  y  cajas  encendidas de soledad.

Ahora, Manolita  Chen  de los afeites,
te  veo maquillada  para  el trance
para  el  sortilegio  ritual,
encabritado en  palabra  de esferas eléctricas.

Con  lo guapa  que eras,
virgen  como  una andina  quechua,
la  pastorcilla  del  Rif  que  miraba  la guerra.

Qué  has hecho de tu cara,  una luz de neón,
que era una pura  sombra,  de calores, luces y energías.

Aunque  sigues  siendo  guapa,  como  un resplandor
de  farola  en la noche,
pastorcilla  del  rock,
eres  otra:  por eso te espero,
por si vuelves  al canto  árido  y fiel
del  bulbul  naranjero,
o vienes a ser la que nunca  alcanzaste en mi,
compartiendo mi sueño:
el canto de cielo y de mar que nació en tu silencio.



2013-05-18
APHU

Para  Miriam  Faraj  Rubio  de  ÁLvaro  P H

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