Hoy, un columnista del periodicnario, nos seduce con la diatriba del populacho, que se relame de gusto ante la caída en desgracia de un "probe Miguel o Manuel". El que ha sido enchironado solo 24 horas. Tiempo récord, en el cual ha reunido una suma, también récord, de fianza. Les llama caines a los de las redes, de rebote quizá a mi, porque no considero que un banquero deba tener bula, para lo de llevar el traje de rayas.
Para lo de llevar rayas, todavía hay clases, incluso para los periodistas de tinte socialpanzo-levita
Sin embargo, para este columnista, que no hace tanto tiempo se quejaba del capitalismo, que nos atracaba no solo económica, sino espiritualmente, el banquero sigue siendo el padre estirado de Mary Poppins. Siempre susceptible de redención por parte de una institutriz, femenina o masculina, a base de un poco de azúcar con la píldora del ibex. O de una platica, a base de comunión diaria de monedas, "yo te doy, tu me das", al clero masclerótico que domina Estoseapaña.
Para el columnista que nos azuzaba contra los Atilas del capital, llamando a sus acólitos tipo Blesa, perros caniches, estos nunca deben ser objeto de enchiqueramiento. La razón aducida, es que en las cajas, desde FG, los que mandaron y mandan son los políticos, y en ellos recae la responsabilidad y la culpa. Yo, que no dudo para nada de lo ultimo, si dudo todo de lo primero. Mas bien lo niego rotundamente. Porque es como decir, que en las reyertas de las mafias italoamericanas, el culpable del asesinato de un capo máximo o mediano de una banda rival, es solo el jefe de la banda que ordeno el crimen. O como mucho, toda la plana mayor de la junta de capos de esa familia. Pero al que aprieta el gatillo, que suele ser el hombre de confianza máxima del capo inductor en cuestión, que le den cinco mil duros, y que se vaya a Eurovegas a disfrutarlos.
Eso es lo que iba a hacer el ínclito Blesa, casarse en las Jarillas, e irse de vacaciones en el mar, por tiempo ni se sabe. Que haya intenciones cainitas en parte de la población: el que esté libre de culpa que tire la primera piedra. Y que escruten, a ver quien ha fomentado esas intenciones.
Y en todo esto, algunos tintiferos, parecen empeñados en aparecer como los últimos monos al servicio de todos esos capos, que sustentan todo el tinglado de mierdas y estiércol barato, que nos está saliendo tan caro. La historia les pagará tal esfuerzo, que ellos simulan tan desinteresado. Pero creo que los cainitas no se lo pagaran ni se lo agradecerán, y yo entre ellos. Entre otras cosas, porque mas que afán de cainismo, que pueda haber en algunos, quizá este sesudo teorizador no ha caído, en que hay multitud de ahorradores a los que lo que les preocupa, es donde tienen metido su dinero. Y que el actual director de la cosa, lo nombraron, esos que señala con dedo acusador desde su prado, precisamente: los políticos enfangados. De los cuales estos presuntos cainitas, no son exactamente muy fans, que digamos.
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